Desearte
ha evolucionado a una experiencia profunda
parecido a nadar en una aguas oscuras,
densas (líquidos del deseo)
y de imposible respiración,
busco tu cuerpo de noche,
mis llamados viajan por la habitación que no es tuya,
con una compañía que no anhelo
ignorante de pensamientos que te viajan.
ha evolucionado a una experiencia profunda
parecido a nadar en una aguas oscuras,
densas (líquidos del deseo)
y de imposible respiración,
busco tu cuerpo de noche,
mis llamados viajan por la habitación que no es tuya,
con una compañía que no anhelo
ignorante de pensamientos que te viajan.
Tú,
mi puerto,
emulsiones ácidas de un útero que escurre.
mi puerto,
emulsiones ácidas de un útero que escurre.
Duermes
en algún lugar de la ciudad,
lejos de mis manos temblorosas
que convierten el satín en piel,
lejos de mi lengua
que escribiría en tu entrepierna
seis párrafos completos de una historia incomprensible,
bajo mi cuerpo,
metáfora de los imposibles.
Yo,
acosador,
siervo fiel de tu vulva latiente.
acosador,
siervo fiel de tu vulva latiente.
Verte
es conseguir
que la imaginación se vuelva sangre,
que las manos naveguen tu sexo,
que los labios se conviertan en caracoles,
que el sexo florezca novísimo e insurrecto,
que mis sueños sean sedosos,
profundos,
y púrpuras.
Eric Marváz
1 comentarios:
Que la imaginación te conceda muchos viajes a ese puerto lejano, que puedas verlo sin tocarlo, olerlo, saborearlo, y con suerte quizás, atravesarlo más allá.
Que el deseo no se agote.
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